sábado, 6 de abril de 2013

Llamarada Chavez


La vida es como una llamarada, arde intensamente con mucha energía, pero a veces baja y calma para tomar fuerza y crecer , dar  más luz y calor, así es la vida andamos ardiendo, en otrora otras ardieron y consumieron su vida, el comandante a su llegada a Maiquetía comentaba de su conversación con Fidel castro sobre el ardimiento, el arder, sobre como conversaron de poemas y cita algunos autores como Alberto Arvelo,  Andrés Eloy blanco, cesar Rengifo , Luis Alberto crespo con algunos de sus relato EL capitán Sin Nombre, en conmemoración de los 20 años de la rebelión heroica del 4 de febrero.
De cómo grandes vida de héroes ardieron y se extinguieron, siendo traicionados por los que quedaron, el comandante nos ubica como descendiente de los derrotados de siempre, e la historia heroica de nuestra república las grandes revoluciones tuvieron grandes traiciones, por eso el comandante presidente reflexiona sobre la patria que tenemos actualmente y de cómo hace tan solo 20 años atrás teníamos una sociedad dividía y desvinculada por la dirigencia apátrida y traidora de siempre.
Ahora a un mes de la partida física y a 5 meses de esas palabras entiendo lo que nos quería decir el comandante, con respecto al ardimiento a su arder, como llama divina ardió nos dio luz y calor pero como llama al fin tuvo que extinguirse , no si ante irradiar el ultimo rayo de luz dirigente y visionario, y pasar a convertirse en llama solar y lunar divina que nos guía y da calor al día desde el sol y nos recuerda de su decisión y dirección irrevocable y plena cada día de luna llena.
En esta época se extingue la llama dejándonos la luz redentora pero continua ardiendo en cada llama de los corazones de cada una de las venezolanas y venezolanos, esta vez gracias a ti amado Chávez nada  ni nadie nos traicionara como lo hicieron con Bolívar, Sucre Zamora, Pedro Pérez Delgado y tantos otros que extinguieron su llama, hoy tenemos patria y cada ser de esta tierra extinguirá su llama hasta ver la patria socialista y buena que soñaste y que nos enseñaste amar y construir 

¡Comandante Chávez  en mis manos llevo tu llamarada!